El Valencia sumó su tercera victoria consecutiva en Liga y se presentará al asalto del Camp Nou con los mismos puntos que el Barça. Los de Quique constataron ante el Getafe su vitola de aspirante con una victoria trabajada ante un rival desdentado que aguantó bien el empuje local durante los primeros 45 minutos. La pareja de centrales azulona y el 'trivote' ideado por Schuster, con Celestini, Casquero y Sousa por delante de la defensa, funcionó notablemente, y Villa y Morientes tuvieron que luchar cada balón sin espacios.
Quique se había decantado por David Navarro como central en lugar de Albiol pero el canterano sólo estuvo veinte minutos en el banquillo, ya que una lesión dejó fuera de combate a Marchena y el ex del Getafe tuvo que ocupar su lugar en el mediocentro. Esta circunstancia, unida a la presencia de Regueiro en el lateral izquierdo debido a las bajas, configuraba un once con aire experimental y que difícilmente se volverá a repetir.
Con Albiol buscando aún su sitió en el campo llegó la gran oportunidad del partido para el Getafe. En un error inusual de la zaga valencianista, Alexis remató completamente solo dentro del área una falta lateral botada desde la derecha por Contra. El remate del central azulón se marchó incomprensiblemente fuera y la afición ché respiro tranquila tras el susto. Ahí la tuvo el Getafe, que no volvió a inquietar en exceso a Cañizares durante todo el partido.
Gol psicológico de Morientes
En la portería contraria, el 'Pato' Abbondanzieri mantenía su imbatibilidad sin excesivos apuros mientras el reloj avanzaba hacia el descanso. En el 45, Pino Zamorano decretó un minuto de tiempo añadido y el Valencia hilvanó su último ataque de la primera mitad. Edu robó un balón en el centro del campo y encontró en profundidad a Vicente dentro del área. El 'Pato' midió mal la distancia en su salida desesperada y un regate del extremo izquierdo valenciano le dejó por los suelos. Junto a la línea de fondo, centró atrás y encontró la cabeza de Morientes preparada para subir el 1-0 en el marcador.
Las protestas del meta argentino no se hicieron esperar, ya que el tanto del 'Moro' llegó fuera de tiempo. Pero como no se trataba de un partido de baloncesto y las únicas bocinas las hacían sonar los aficionados, el tanto subió al marcador y dejó el partido medio resuelto para el Valencia.
En la reanudación, con el gol psicólogico rondando aún por las cabezas de los getafenses, el Valencia continuó estrellándose con un Getafe combativo y abnegado que seguía vivo en el partido gracias a su sacrificio defensivo. En ataque, las noticias eran peores, con un Paunovic demasiado sólo y muy inocente de cara a Cañizares. La potencia de sus disparos fueron pan comido para el internacional español, tan concentrado en su oficio como siempre.
Vicente oscureció a Joaquín
En el 54, Villa rozó el gol olímpico con un lanzamiento de esquina que se estreló en la cruceta del 'Pato'. El asturiano buscó sin fortuna un tanto durante toda la tarde que no llegó y que, siendo como es el 'Guaje', le tuvo desquiciado hasta que Quique le sustituyó. Pese a que el alicente del partido era el debut de Joaquín con el Valencia, el auténtico protagonista del choque estuvo en la banda contraria. Vicente, siempre incisivo, se adentró por su carril hasta que se encontró en su camino con un agarrón de Contra que el árbitro no dudó en señalar. Fue un contacto 'light' pero descarado que hizo posible el 2-0, obra de Vicente tras engañar a Abbondanzieri desde los once metros.
Tras el tanto, el partido quedó finiquitado a falta de veinte minutos y hubo tiempo para la ovación de Mestalla a Joaquín pese a su flojo partido. El Valencia necesitará algo más del gaditano para intentar la machada en el feudo del campeón.